26 de junio 2019
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Educación para la Mujer.

Durante muchos años la mujer ha buscado la oportunidad de integrarse a la educación, al principio logro su ingreso a la educación básica, posteriormente busco hacer lo mismo en la educación superior, para la cual se le restringió el acceso, dado que quien lo intentaba realizaba un acto de feminismo, de pretender ser igual al varón.

Su ingreso a este nivel de educación se da en la época del porfiriato, pero aún existía esa idea de que la mujer solo era capaz de realizar papeles similares a los que se tenían en el hogar, esto se expresaba claramente primero, porque existían instituciones exclusivas para mujeres y otras para hombres, teniendo planes de estudio completamente distintos. Por mostrar tan solo un ejemplo de las asignaturas que se impartían en las instituciones especiales para mujeres estaban: Deberes de la mujer en la sociedad, deberes de la madre con relación a la familia y al estado, nociones de horticultura y jardinería, etc., no se negaba a la mujer la enseñanza de Historia, Geografía, Álgebra, los cuales eran considerados conocimientos básicos para su desempeño como madre.

Con esto nos podemos dar cuenta que los planes de estudio se encontraban dirigidos a cada sexo de acuerdo al papel que consideraban tenían dentro de la sociedad, las pocas mujeres que decidían prepararse a un nivel más alto no era tan solo para realizar un mejor papel dentro de sus hogares, si no para mostrarse a sí mismas de lo que eran capaces y por consecuencia a la sociedad. Recordemos que en 1910 se inaugura la Universidad Nacional Autónoma de México, en la cual se pretendía facultar a la mujer para ingresar a las escuelas profesionales, pero fueron pocas aquellas que se atrevieron a ir en contra de las costumbres y exigir un derecho: el de la educación. Estas pocas mujeres lograron recibirse en carreras como Derecho, Medicina y Odontología, fueron criticadas, pero aún así no se detuvieron y continuaron luchando para obtener mejores oportunidades.

Nos encontramos en una época de cambios que nos abren las puertas para emprender nuevos retos y plantear nuevos objetivos. A la mujer se le presentan oportunidades de desarrollo, en todos los ámbitos de su vida, viven día a día con la ilusión de salir adelante, de crecer, de conocer. Se ha logrado un avance muy importante en la educación para la mujer en México, muchas mujeres han logrado una carrera profesional, cargos importantes en empresas altamente reconocidas, cargos públicos. Así es como estamos avanzando en el campo de la educación y como debemos continuar por mucho tiempo.

Pero, por desgracia no para todas las mujeres del país existe esta posibilidad, si miramos más allá de las zonas urbanas, nos encontramos con esa gran parte de la población de la cual nos sentimos orgullosos por su gran diversidad cultural, por sus costumbres, porque a pesar de todo aún conservan sus raíces indígenas; pero ¿Que está pasando con las mujeres de estas zonas rurales?, ¿Acaso no tienen el mismo derecho y oportunidad de desarrollo?, ¿Por qué no trabajar para ellas?, es obligación nuestra trabajar por mejorar la calidad de la educación en todos los sectores de la población, desde los pueblos más pequeños hasta las grandes ciudades. Veamos esta realidad, aún existen muchas mujeres que no pueden aprovecharlo. Desde la infancia la mujer se ve limitada ante la educación no se le permite prepararse ya que cuenta con esa idea de que solo debe trabajar en el hogar y si en algún momento piensa en tomar la oportunidad no cuenta con el apoyo ni el recurso necesario, creo que es desde ahí de donde debemos partir para lograr una mejor educación.

Estamos de acuerdo que nuestro país es muy rico en cultura y tradiciones, que es lo que nos hace un país único al cual muchos países admiran, pero se tiene que trabajar en la formación de los diferentes grupos de población, no se pretende cambiar su cultura, si no que tan solo busquemos hacer conciencia de que actualmente las mujeres contamos con igualdad de oportunidades para desarrollarnos, que en cada lugar, en cada familia se dé el apoyo y la confianza para que las mujeres reciban una educación.

Al parecer falta mucho camino por recorrer para logar que este derecho sea respetado y se cumpla como tal, necesitamos trabajar aún más para hacer conciencia en toda la ciudadanía, en los órganos del gobierno, etc.; que es muy importante la educación para las mujeres de este país. Hay que recordar que la educación contribuye con su adelanto, su progreso y desarrollo. Para la familia cada una de las mujeres de este país, tiene grandes beneficios como: promover la igualdad entre mujeres y hombres en los hogares, provee al país de ciudadanas profesionales, entre otros.

Un país crece por sus habitantes, esto es proporcional, en cuanto mayor sea el adelanto de sus habitantes. Con el crecimiento de nuestro país, lográremos una mayor proyección hacia el resto del mundo.

Detener la educación de las mujeres, es detener el desarrollo de nuestro país, en México somos poco más de 103 millones de habitantes, 53 millones somos mujeres y 50 millones hombres (1), la mujer constituye poco más de la mitad del total de la población mexicana, no podemos permitir que esto siga su curso debemos poner un freno mediante el ejemplo, el trabajo y la justicia para las mujeres mexicanas y sus familias.

La mujer tiene la capacidad necesaria para aprender, se caracteriza por ese deseo de superación de salir adelante y poder contribuir al trabajo de la sociedad, de la familia, desde hace tiempo ha administrado el tiempo para trabajar, estudiar y ser ama de casa, comprometiéndose con cada una de las actividades que desarrolla y en cada una pone lo mejor de sí.

Trabajemos todas y todos unidos para que en nuestro país las mujeres tengan acceso a la educación.

(1)Fuente INEGI. II Conteo de Población y Vivienda 2005
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Dip. María Soledad Limas Frescas

 
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